Nació en Torrecilla de los Gameros, Logroño, 1878.
Novelista, dramaturgo y abogado. Estudioso de la obra de Miguel de Cervantes.
Fue Abogado de La Colombine. Escribió
una biografía de Emilio Castelar, que se publicó en 1930. Fue presidente del Partido Republicano Federal. Pretendió la
transformación de España para convertirla en una República de Trabajadores y
Libertaria. Fue una de las figuras más representativas de la izquierda
republicana. Fue denostado tanto por los partidos republicanos, comunistas y
nacionalistas. Se carteó con Emile Zola.
Fue presidente de un tribunal
Revolucionario en Barcelona durante la Guerra Civil. Murió en Barcelona
en 1939.
La Fundación Anselmo Lorenzo, ha publicado, un
estudio sobre su vida y su obra en Eduardo
Barriovero y Herrán: una nota sobre su vida y escritos (2002)
Debe ser, pues, muy difícil hacer un libro de viajes, cuando los Maestros no acertaron.
Yo no pretendo hacer un modelo de género; creo que el mío habrá de ser un poco peor que los demás, y en esta creencia me curo en salud, confesándolo de antemano, y me disculpo de mis desaciertos.
(...) El motivo de mi viaje
No pienses, lector, que yo me eché a rodar por el mundo con el fin de aprender nuevos métodos de robar o de venderme a buen precio, que es de lo que aquí vivimos escritores, políticos y ejercientes de profesiones liberales, a juicio de ese cuarenta y nueve por ciento de españoles que no tiene profesión conocida y viven de la suegra, del padrino, del órgano que más que trabaja ciando estamos sentados, de su parte adversa o de los encantos de la mamá, de la hija, de la hermana o de la legítima esposa.
Fuera de aquí no es posible saber si los hombres se venden o roban, porque nadie habla de ello sino a partir de una crónica judicial...
Y salí de España delegado para representar importantísimas asociaciones en dos Congresos internacionales, de los que no quiero hablarte en este libro, porque si eres de los míos, ya sabes; y si no lo eres, maldita la falta que hace el saberlo.
Lo único que sí quiero decirte para que no pienses que esas Asociaciones regalan bolsas de viaje para señoritos; como hace el Ministerio de Instrucción Pública o de lo que sea, es que el viaje me lo he costeado yo de mi bolsillo particular, o con mi bolsillo particular, mejor dicho, porque para emprenderlo cambie todo el dinero español que tenia por francos, liras y marcos, en el Banco Hispano Americano.
Esas asociaciones me dieron el honor inmenso de su representación, que es el mejor pasaporte para visitar pueblos civilizados.”

Libros
Cómo está Europa: noticia de un viaje a
través de varias repúblicas y una monarquía: (Francia, Alemania, Austria,
Checoslovaquia, Yugoslavia, Italia).
Madrid, Pueyo, 1921. 384 págs. 18 cm.
“Voy a poner en tus manos,
lector, un libro de viajes.
Nuestra literatura nacional en
este género no se ha mostrado pródiga; los franceses, los italianos y los
ingleses han descrito muchos libros de viajes. ¿Buenos? ¿Malos? ¿Medianos? No
me atrevo a contestar de un modo concreto. Si el libro de viajes ha de ser
meramente descriptivo y ha de ofrecer, para ser bueno, la verdad de lo que
constituye su objeto; y si todos los países han sido tratados como España en
los libros a que aludo, indudablemente son malos, sin que puedan ni deban
salvarlos de este fallo las graciosas ingenuidades de Don Jorgito, ni
los rasgos de agudísima perspicacia de Amicis.Debe ser, pues, muy difícil hacer un libro de viajes, cuando los Maestros no acertaron.
Yo no pretendo hacer un modelo de género; creo que el mío habrá de ser un poco peor que los demás, y en esta creencia me curo en salud, confesándolo de antemano, y me disculpo de mis desaciertos.
(...) El motivo de mi viaje
No pienses, lector, que yo me eché a rodar por el mundo con el fin de aprender nuevos métodos de robar o de venderme a buen precio, que es de lo que aquí vivimos escritores, políticos y ejercientes de profesiones liberales, a juicio de ese cuarenta y nueve por ciento de españoles que no tiene profesión conocida y viven de la suegra, del padrino, del órgano que más que trabaja ciando estamos sentados, de su parte adversa o de los encantos de la mamá, de la hija, de la hermana o de la legítima esposa.
Fuera de aquí no es posible saber si los hombres se venden o roban, porque nadie habla de ello sino a partir de una crónica judicial...
Y salí de España delegado para representar importantísimas asociaciones en dos Congresos internacionales, de los que no quiero hablarte en este libro, porque si eres de los míos, ya sabes; y si no lo eres, maldita la falta que hace el saberlo.
Lo único que sí quiero decirte para que no pienses que esas Asociaciones regalan bolsas de viaje para señoritos; como hace el Ministerio de Instrucción Pública o de lo que sea, es que el viaje me lo he costeado yo de mi bolsillo particular, o con mi bolsillo particular, mejor dicho, porque para emprenderlo cambie todo el dinero español que tenia por francos, liras y marcos, en el Banco Hispano Americano.
Esas asociaciones me dieron el honor inmenso de su representación, que es el mejor pasaporte para visitar pueblos civilizados.”